La fórmula es sencilla de decir y requiere constancia para aplicarla: claridad + repetición + refuerzo + coherencia. Prioriza las habilidades que mejoran la convivencia y la seguridad, con métodos compatibles con su bienestar.
Primero lo útil
- Responder a su nombre.
- Acudir a la llamada.
- Caminar con correa.
- Esperar brevemente.
- Esperar antes de cruzar puertas.
- Ir voluntariamente a su zona de descanso.
- Aceptar las manipulaciones cotidianas de forma progresiva (patas, orejas, boca, cepillado).
Jugar también es aprender
- Usa juegos de olfato, búsqueda, cobro, mordedores y juguetes adecuados.
- Evita usar las manos y la ropa como juguetes si no quieres fomentar ese patrón.
- Alterna la actividad con pausas.
- Termina el juego antes de que la excitación sea excesiva.
- Las sesiones de aprendizaje, breves, claras y coherentes.
Cada raza tiene su motivación
El Golden y el Labrador adoran el cobro y el agua, y tienen muchas ganas de agradar. El Beagle es un sabueso: su gran motivación es el olfato, así que los juegos de búsqueda y la llamada progresiva son tus mejores aliados.
Educar no es imponer miedo
El objetivo es conseguir un perro seguro, comprensible para su familia y capaz de desenvolverse en su entorno mediante un aprendizaje progresivo.
Este artículo forma parte de la Guía de Orígenes que entregamos con cada cachorro HRC, elaborada a partir de la Guía de integración y convivencia responsable del perro de ASCELCRE.




